El vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) es el tipo más frecuente de vértigo a nivel mundial. Fue reportado por primera vez por Aldred Adler en 1897 y luego por Robert Bárány en 1922, pero fue descrito en detalle por Hallpike en 1952.
La prevalencia del VPPB varía entre 10 a 64 personas por cada 100,000 individuos. Es más común en mujeres, especialmente en el rango de edad de 50 a 60 años.
El VPPB es causado por un trastorno mecánico en el laberinto del oído interno. Se caracteriza por crisis violentas de sensación de giro de corta duración, generalmente menos de un minuto, que se desencadenan por cambios posturales de la cabeza. Se considera benigno porque no es mortal, pero puede ser muy molesto debido a su alta recurrencia y la falta de respuesta física en algunos pacientes.
El VPPB suele ocurrir de forma espontánea, pero a veces puede estar asociado con eventos desencadenantes que provocan el desprendimiento de partículas llamadas otoconias. También puede estar relacionado con traumatismos craneales ocurridos dentro de las 24 a 72 horas, infecciones virales y condiciones vasculares.
El VPPB se informa con mayor frecuencia en pacientes que también padecen migraña vestibular y enfermedad de Menière.
Existen dos tipos principales de VPPB:
- Canalolitiasis: ocurre cuando las otoconias desprendidas de la mácula utricular flotan libremente dentro de los canales semicirculares del oído interno.
- Cúpulolitiasis: ocurre cuando las otoconias se atascan en la cúpula de una de las ampollas de los canales semicirculares.
El diagnóstico y tratamiento del VPPB suelen realizarse mediante maniobras de reposicionamiento canalicular, que ayudan a reposicionar las partículas desprendidas y aliviar los síntomas del vértigo.
El tratamiento del vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) generalmente implica maniobras de reposicionamiento canalicular, que son procedimientos específicos destinados a reposicionar las partículas desprendidas en el oído interno y aliviar los síntomas del vértigo. Estas maniobras se realizan bajo la supervisión de un médico o terapeuta capacitado en trastornos del equilibrio.
Algunas de las maniobras de reposicionamiento canalicular más comunes incluyen:
- Maniobra de Epley: Esta maniobra implica una serie de movimientos de la cabeza en diferentes posiciones para reposicionar las partículas desprendidas en el oído interno. Por lo general, se realiza en la consulta médica y puede requerir varias repeticiones para obtener resultados completos.
- Maniobra de Semont: Similar a la maniobra de Epley, la maniobra de Semont también implica movimientos de la cabeza en diferentes posiciones para reposicionar las partículas. Sin embargo, esta maniobra se realiza de manera más rápida y enérgica.
- Maniobra de Brandt-Daroff: Esta maniobra se puede realizar en casa y consiste en sentarse en el borde de la cama, girar la cabeza hacia un lado y luego acostarse rápidamente del lado contrario. Se repite del otro lado. Se recomienda realizar esta maniobra varias veces al día durante un período de dos semanas o según las indicaciones del médico.
Es importante destacar que las maniobras de reposicionamiento canalicular deben ser realizadas por un profesional de la salud capacitado, ya que requieren conocimientos específicos y precisión en su ejecución. Además, el médico también puede recomendar ejercicios de movimiento ocular y equilibrio para ayudar en la recuperación y prevenir recurrencias.
